ÿþ<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-transitional.dtd"> <html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"> <HEAD> <title>CHD 216 :: ¿CÓMO PUEDO REZAR CON LA SAGRADA ESCRITURA?</title><!-- InstanceBegin template="/Templates/ciberapostolado.dwt" codeOutsideHTMLIsLocked="false" --> <LINK REL="SHORTCUT ICON" HREF="http://www.caminohaciadios.com/chd.ico"> <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1"> <!-- InstanceBeginEditable name="PageTitle" --> <!-- InstanceEndEditable --> <link href="../chd.css" rel="stylesheet" type="text/css"> <script language="JavaScript" src="../inicio.js" type="text/javascript"> </script> </HEAD> <body background='../img/olas.gif' bgproperties='fixed' bgColor="#ffffff" onload="MM_preloadimg('../img/presentacion-2.gif','../img/presentacion-3.gif','../img/tema-2.gif','../img/tema-3.gif','../img/nombre-2.gif','../img/nombre-3.gif','../img/numero-2.gif','../img/numero-3.gif','../img/enlaces-2.gif','../img/enlaces-3.gif')"> <table width="750" border="0" align="center" cellpadding="0" cellspacing="0"> <tr valign="top"> <td colspan="3"><p align="center"> <img src="../img/chd.jpg" width="595" border="0"></p> </td> </tr> <tr valign="top"> <td colspan="3"> <div align="right" class="fecha"><br> <script language="JavaScript" src="../fecha.js" type="text/javascript"> </script> <br> &nbsp; </div> </td> </tr> <tr valign="top"> <td width="192"> <table width="188" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"> <tr> <td valign="top"> <!-- Google CSE Search Box Begins --> <form action="http://www.caminohaciadios.com/results.html" id="searchbox_015218837412360643893:zq-itthubau"> <input type="hidden" name="cx" value="015218837412360643893:zq-itthubau" /> <input type="hidden" name="cof" value="FORID:11" /> <input type="text" name="q" style="width: 164px"> <INPUT name=sa type=image src="http://www.caminohaciadios.com/img/buscar.gif" alt="Buscar" ID="Image1" width="18" height="20" /> </form> <script type="text/javascript" src="http://www.google.com/coop/cse/brand?form=searchbox_015218837412360643893%3Azq-itthubau&lang=es"></script> <!-- End Google Search Code --> </td> </tr> <tr> <td><A onmouseover="MM_nbGroup('over','presentacion','../img/presentacion-2.gif','../img/presentacion-3.gif',1)" onclick="MM_nbGroup('down','navbar1','presentacion','../img/presentacion-3.gif',1)" onmouseout="MM_nbGroup('out');" href="../index.html"><img height="21" alt="" src="../img/presentacion.gif" width="192" border="0" name="presentacion"></A></td> </tr> <tr> <td><img height="19" alt="" src="../img/spacer.gif" width="1" border="0"></td> </tr> <tr> <td><A onmouseover="MM_nbGroup('over','nombre','../img/nombre-2.gif','../img/nombre-3.gif',1)" onclick="MM_nbGroup('down','navbar1','nombre','../img/nombre-3.gif',1)" onmouseout="MM_nbGroup('out');" href="../nombre.html"><img height="21" alt="" src="../img/nombre.gif" width="192" border="0" name="nombre"></A></td> </tr> <tr> <td><img height="19" alt="" src="../img/spacer.gif" width="1" border="0"></td> </tr> <tr> <td><A onmouseover="MM_nbGroup('over','numero','../img/numero-2.gif','../img/numero-3.gif',1)" onclick="MM_nbGroup('down','navbar1','numero','../img/numero-3.gif',1)" onmouseout="MM_nbGroup('out');" href="../numero.html"><img height="21" alt="" src="../img/numero.gif" width="192" border="0" name="numero"></A></td> </tr> <tr> <td><img height="19" alt="" src="../img/spacer.gif" width="1" border="0"></td> </tr> <tr> <td><A onmouseover="MM_nbGroup('over','enlaces','../img/enlaces-2.gif','../img/enlaces-3.gif',1)" onclick="MM_nbGroup('down','navbar1','enlaces','../img/enlaces-3.gif',1)" onmouseout="MM_nbGroup('out');" href="../enlaces.html"><img height="21" alt="" src="../img/enlaces.gif" width="192" border="0" name="enlaces"></A></td> </tr> <tr> <td><img height="19" alt="" src="../img/spacer.gif" width="1" border="0"></td> </tr> <tr> <td><A onmouseover="MM_nbGroup('over','escribenos','../img/escribenos-2.gif','../img/escribenos-3.gif',1);" onclick="MM_nbGroup('down','navbar1','escribenos','../img/escribenos-3.gif',1);" onmouseout="MM_nbGroup('out');" href="javascript:location='mailto:\u0063\u0061\u006d\u0069\u006e\u006f\u0068\u0061\u0063\u0069\u0061\u0064\u0069\u006f\u0073\u0040\u0063\u0061\u006d\u0069\u006e\u006f\u0068\u0061\u0063\u0069\u0061\u0064\u0069\u006f\u0073\u002e\u0063\u006f\u006d';void 0"><img height="21" alt="" src="../img/escribenos.gif" width="192" border="0" name="escribenos"></A></td> </tr> </table> </td> <td width="10"><img src="images/spacer.gif" width="10" height="1"></td> <td width="552"> <!-- InstanceBeginEditable name="MainContent" --> <table width="548" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0"> <tr> <td vAlign="top" height="10"> <table cellSpacing="0" cellPadding="0" width="100%" border="0" ID="Table1"> <tr> <td width="50%"> <P align="left"><a href="215.html"><IMG height="16" src="../img/izqu.jpg" width="32" alt="Anterior" border="0"></a></P> </td> <td width="50%"> <P align="right"><a href="217.html"><IMG height="16" src="../img/dere.jpg" width="32" alt="Siguiente" border="0"></a></P> </td> </tr> </table> </td> </tr> <tr> <td valign="top" height="18"> <P align="right"><FONT size="3"><b>¿CÓMO PUEDO REZAR CON LA SAGRADA ESCRITURA?</b></FONT><br> &nbsp; </P> </td> </tr> <tr> <td valign="top"> <p align="justify">No es poco frecuente encontrarse con una persona que piensa que la fe cristiana es una "religión del Libro". Quizás por eso el Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que no es así, y que el cristianismo es, más bien, «la religión de la "Palabra" de Dios»<a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title="">[1]</a> . Es una distinción muy importante y sobre la cual vale la pena reflexionar un poco. Dios ha querido darse a conocer al ser humano, para revelarnos quién es Él, quiénes somos nosotros y el camino de nuestra salvación. Ese proceso de revelación alcanza su culmen en el Señor Jesús, la Palabra Eterna que se hace hombre y nos habla en palabras humanas. La Sagrada Escritura es el testimonio inspirado por el Espíritu de este largo camino de revelación que culmina con Jesús, el Señor. Por ello decimos que la Biblia «contiene la Palabra de Dios y, en cuanto inspirada, es realmente Palabra de Dios»<a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title="">[2]</a> . La Escritura es, pues, no sólo fuente de enseñanza y sabiduría, sino que en ella nos encontramos con la Palabra de Dios. De esto se desprende una realidad que queremos resaltar en esta reflexión: dado que la Sagrada Escritura es un lugar de encuentro con Dios que nos habla, debemos aprender a rezar con la Biblia. Dios se revela en palabras humanas, y por ello, por medio de estas palabras humanas, podemos encontrarnos con Él, dialogar con Él, aprender de Él. Surge, pues, una pregunta muy importante: ¿Cómo puedo rezar con la Sagrada Escritura?</p> <p align="justify"><b>Lectura de la Escritura en espíritu de oración</b></p> <p align="justify">La Iglesia «recomienda insistentemente a todos los fieles... la lectura asidua de la Escritura para que adquieran  la ciencia suprema de Jesucristo (Flp 3, 8)»<a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title="">[3]</a>. Esta es una primera forma de rezar con la Biblia. Se trata de leer la Escritura no como cualquier otro libro, sino con la conciencia de que es Palabra de Dios. Es importante esta primera toma de conciencia, pues nos predispone de manera adecuada, preparando nuestro corazón y abriendo nuestras mentes. Debemos, también, buscar un lugar tranquilo y un tiempo adecuado para hacerlo. El silencio interior y exterior siempre son fundamentales para la oración, y lo son también para una lectura meditada de la Biblia.</p> <p align="justify">Junto con ello, es necesario recordar que la Biblia no es un libro cualquiera. Al ser inspirado por el Espíritu Santo tiene que ser leído e interpretado como lo ha leído la tradición de la Iglesia. De ahí la necesidad de recurrir a comentarios de la tradición y del Magisterio de la Iglesia que nos puedan iluminar el sentido de los textos bíblicos.</p> <p align="justify">Se trata entonces de hacer, en espíritu de oración, una lectura que nos permita nutrirnos continuamente de las enseñanzas y criterios divinos. San Agustín «compara la meditación sobre los misterios de Dios a la asimilación del alimento y usa un verbo recurrente en toda la tradición cristiana:  rumiar ; los misterios de Dios deben resonar continuamente en nosotros mismos para que nos resulten familiares, guíen nuestra vida, nos nutran como sucede con el alimento necesario para sostenernos. Y san Buenaventura, refiriéndose a las palabras de la Sagrada Escritura, dice que  es necesario rumiarlas para que podamos fijarlas con ardiente aplicación del alma »<a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title="">[4]</a>.</p> <p align="justify">Esta  rumia de la Palabra podemos hacerla «de varias maneras, por ejemplo tomando un breve pasaje de la Sagrada Escritura, sobre todo los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las Cartas de los apóstoles& leer y reflexionar sobre lo que se ha leído, deteniéndose en ello, tratando de comprenderlo, de entender qué me dice a mí, qué me dice hoy, de abrir nuestra alma a lo que el Señor quiere decirnos y enseñarnos»<a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title="">[5]</a>. Esta lectura asidua de la Escritura es fundamental sobre todo para conocer y amar cada vez más a Jesucristo, ya que como decía San Jerónimo  desconocer la Escritura es desconocer a Cristo .</p> <p align="justify"><b>La <i>lectio</i>: un Don y un método</b></p> <p align="justify">Junto a esta lectura meditada de la Sagrada Escritura existe también un método de oración con la Biblia que los hijos de la Iglesia han utilizado a lo largo de varios siglos. Es también una lectura meditada, pero se caracteriza porque tiene una serie de "pasos" a seguir que nos ayudan a profundizar en un determinado pasaje bíblico. Como con todo método debemos recordar que es una ayuda, una manera concreta con la que buscamos cooperar con la gracia que el Señor derrama abundantemente sobre nosotros, más aún cuando procuramos encontrarnos con Él. En la oración es el Señor que sale a nuestro encuentro y nosotros que respondemos. Toda experiencia de oración se inicia siempre a partir de un Don. Como dice San Pablo, es el Espíritu Santo quien nos mueve a clamar desde nuestros corazones «Abba, Padre»<a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title="">[6]</a>. Nosotros buscamos aplicar nuestra inteligencia y voluntad para realizar de la mejor manera posible aquello a lo que somos invitados.</p> <p align="justify">Esta segunda manera de rezar con la Biblia es la que llamamos <i>lectio</i>. <i>Lectio</i> es una palabra latina que se traduce por  lectura . Hace referencia a la <i>Lectio</i> divina, es decir, a la lectura meditada de la divina Escritura. Desde sus orígenes este método de oración ha conocido diversas formas y aplicaciones, y es recomendado por la Iglesia como una manera de profundizar en el sentido auténtico de las Sagrada Escritura y sacar las enseñanzas que ella tiene para la propia vida. Es muy probable que conozcamos este método para rezar, o conozcamos a alguien que nos lo pueda enseñar. A veces al inicio es difícil, pero poco a poco se va aprendiendo y resulta una ocasión privilegiada para profundizar en la Sagrada Escritura y encontrarnos con Dios.</p> <p align="justify">La <i>lectio</i>, en cuanto <i>método de oración</i>, es ocasión para el encuentro y diálogo con Dios en base a la meditación, profundización y aplicación personal de la Palabra divina contenida en la Sagrada Escritura. Es importante recordar que en su estructura se distingue claramente entre el  en sí  donde buscamos comprender lo que dice el texto de la Escritura, para lo cual es fundamental el recurso a la lectura que la Iglesia ha hecho de ese pasaje bíblico y el  en sí-en mí  donde aplicamos a nuestra propia vida lo que dice el texto bíblico .</p> <p align="justify">Mediante este <i>método</i> procuramos hacer silencio en el corazón, escuchar con reverencia la Palabra divina, acogerla en la mente mediante el estudio, la reflexión y profundización, acogerla en el corazón como la tierra fértil acoge la semilla para hacer que produzca frutos de conversión para la vida cotidiana. Por eso un paso muy importante de la <i>lectio</i> es el proponernos resoluciones prácticas y concretas que nos ayuden a poner en obra las enseñanzas divinas, a  hacer lo que Él nos diga <a href="#_ftn7" name="_ftnref7" title="">[7]</a>.</p> <p align="justify">El fin de la <i>lectio</i> o de este método de  rumia de la Palabra no es sentir algo intenso, sino la propia conversión. Se trata de avanzar en el proceso de configuración con Cristo, asemejarnos cada día más a Él en el amor y caridad. Por tanto, una buena oración no debe medirse por la intensidad del sentimiento que podamos experimentar, sino por cuánto nos ayuda a acercarnos más a Jesús, a cambiar una conducta pecaminosa por una conducta virtuosa. La oración es un momento privilegiado para renovarnos y tomar un nuevo impulso en el proceso de  despojarnos revestirnos que plantea San Pablo<a href="#_ftn8" name="_ftnref8" title="">[8]</a>, gracias al encuentro con el Señor y la apertura a su Palabra transformante.</p> <p align="justify"><b>La Escritura y nuestra configuración con Jesús</b></p> <p align="justify">Aprender a rezar con la Biblia da un impulso decidido a nuestro crecimiento espiritual. El encuentro con la Palabra de Dios nos invita a configurar nuestra vida con su Palabra. Fray Luis de Granada llamaba a las Sagradas Escrituras «espejo y regla de nuestra vida»<a href="#_ftn9" name="_ftnref9" title="">[9]</a>. En ella vemos reflejada nuestra imagen, es decir, cuando nos confrontamos con ella, sobre todo si lo hacemos en espíritu de oración, vemos si nos asemejamos o no a la Imagen del hombre perfecto, Jesucristo, nuestro Señor. Al  mirarnos en ella podemos ver con claridad todo aquello de lo que hemos de despojarnos, y al mismo tiempo descubrimos las virtudes de las que hemos de revestirnos para asemejarnos cada vez más al Modelo de plena humanidad.</p> <p align="justify">En cuanto  regla de vida la Escritura es fuente de criterios objetivos, divinos, evangélicos, necesarios para el recto discernimiento, para el rechazo de las tentaciones<a href="#_ftn10" name="_ftnref10" title="">[10]</a> y para saber obrar el bien. Pero recordemos que no se trata sólo de aprender a vivir mejor. Rezando con la Biblia aprendemos a acoger la Palabra de Dios. Es decir, apredemos a acoger a Dios en nuestra vida, encontrándonos y dialogando con Él. Eso ayudará a que todo nuestro ser se vaya configurando con la Palabra de Dios, avanzando así de manera decidida por el sendero de la santidad.</p> <P align="justify"><b>CITAS PARA MEDITAR</b><br> <a href="javascript:popUp()"><FONT color="#003366" size="1"><STRONG>Guía para la Oración</STRONG></FONT></a></P> <UL> <LI><DIV align="justify">La Escritura es inspirada por Dios: 2<i>Tim</i> 3,14;</DIV> <LI><DIV align="justify">La palabra predicada por los apóstoles es acogida como palabra de Dios: 1<i>Tes</i> 2, 13</DIV> <LI><DIV align="justify">La palabra de Dios es viva y eficaz: Heb 4,12; ejerce su acción en los creyentes: 1<i>Tes</i> 2, 13</DIV> <LI><DIV align="justify">La Escritura es útil para aprender y enseñar; por ella nos preparamos para toda obra buena: 2<i>Tim</i> 3,15-17</DIV> <LI><DIV align="justify">No basta con leer u oír la palabra de Dios, es necesario ponerla por obra: <i>Stgo</i> 1, 22-25; <i>Mt</i> 7, 24ss; es feliz quien pone en práctica la Palabra de Dios: <i>Stgo</i> 1, 24-25; <i>Lc</i> 11, 28; la misma Palabra de Dios es causa de gozo y alegría: <i>Jer</i> 15,16</DIV> <LI><DIV align="justify">Jesús usa  criterios divinos para desenmascarar y rechazar las tentaciones: <i>Mt</i> 4, 4.7.10</DIV> <LI><DIV align="justify">La Palabra divina es alimento para nosotros: <i>Jer</i> 15,16; <i>Mt</i> 4, 4; María guardaba y  rumiaba la Palabra divina: <i>Lc</i> 2, 19. 51; el justo susurra la Ley de Dios  día y noche : <i>Sal</i> 1, 1-2</DIV> </LI> </UL> <P align="justify"><b>PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO</b></P> <OL> <LI><DIV align="justify">¿Soy consciente de que en la Sagrada Escritura está contenida, de modo escrito, la Palabra que Dios ha querido hacerme llegar para que yo alcance la vida eterna, en Jesucristo?</DIV> <LI><DIV align="justify">¿Se refleja esto en el lugar que le doy en mi vida diaria? ¿Cómo?</DIV> <LI><DIV align="justify">¿Procuro cada día escuchar la Palabra de Dios, meditarla,  rumiarla , guardarla en el corazón y ponerla por obra, como lo hacía María?</DIV> <LI><DIV align="justify">¿Conozco bien nuestro método de oración o <i>lectio</i>? ¿Entiendo bien la distinción entre el  en-sí , y el  en-sí  en-mí ?</DIV> <LI><DIV align="justify">¿Estás suscrito a  Reflexiones para la Santa Misa del Dies Domini? Allí puedes encontrar un buen material para preparar tu  en-sí y enriquecer tu oración. Puedes suscribirte en: http://www.ducinaltum.info/diesdomini/ficha.php</DIV> </LI> </OL> <table cellSpacing="0" cellPadding="0" width="100%" border="0" ID="Table2"> <TBODY> <tr> <td width="50%"> <p align="left"><a href="../int/216.pdf" target="_blank"><FONT color="#003366" size="1"><b>Descargar Trabajo de Interiorización</b></FONT></a><br> &nbsp; </p> </td> <td width="50%"></td> </tr> <tr> <td width="50%"> <P align="left"><a href="215.html"><IMG height="16" src="../img/izqu.jpg" width="32" alt="Anterior" border="0"></a></P> </td> <td width="50%"> <P align="right"><a href="217.html"><IMG height="16" src="../img/dere.jpg" width="32" alt="Siguiente" border="0"></a></P> </td> </td> </tr> </table> <div><br clear="all"> <hr align="left" size="1" width="33%"> <div id="Div1"><P><a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title="">[1]</a> <i>Catecismo de la Iglesia Católica</i>, n. 108</div> <div id="Div2"><P><a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title="">[2]</a> <i>Catecismo de la Iglesia Católica</i>, n. 135</div> <div id="Div3"><P><a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title="">[3]</a> <i>Catecismo de la Iglesia Católica</i>, n. 133</div> <div id="Div4"><P><a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title="">[4]</a> S.S. Benedicto XVI, <i>Audiencia general</i>, 17/08/2011</div> <div id="Div5"><P><a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title="">[5]</a> <i>Allí mismo</i></div> <div id="Div6"><P><a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title="">[6]</a> <i>Rom</i> 8,15</div> <div id="Div7"><P><a href="#_ftnref7" name="_ftn7" title="">[7]</a> Ver <i>Jn</i> 2,5</div> <div id="Div8"><P><a href="#_ftnref8" name="_ftn8" title="">[8]</a> Ver <i>Ef</i> 4, 21-24</div> <div id="Div9"><P><a href="#_ftnref9" name="_ftn9" title="">[9]</a> <i>Guía de Pecadores</i>, 1567, II,II,XX</div> <div id="Div10"><P><a href="#_ftnref10" name="_ftn10" title="">[10]</a> Ver <i>Mt</i> 4,1ss</div> </div> <P></P> </td> </tr> </table> <!-- InstanceEndEditable --> </TD></TR> <tr> <td height="40" colspan="3" valign="middle"><img height="31" src="../img/cab.jpg" width="100%"></td> </tr> <tr> <td height="30" colspan="3" valign="middle"> <hr width="100%" size="1" noshade color="#666666"> </td> </tr> <tr> <td colspan="3" align="center" class="copyright">© <script language="JavaScript" src="../fecha2.js" type="text/javascript"> </script> , Movimiento de Vida Cristiana<br> Todos los derechos reservados</td> </tr> </TBODY></TABLE> <!-- InstanceEnd --> </body> </html>